Bajo el agudo silbido
de un tren que se marcha,
tu luz se enciende un año más.
Bajo los raíles
juegas y andas
ahora
en tu viaje de nunca jamás.
Y nosotros te despedimos
con las manos en alto,
diciendo adiós sin hablar.
Y tú
te asomas por la ventana
en el trayecto
de cada Noviembre,
como si fuera la primera vez
que no volveremos a verte.
Buen Viaje.